Perfil Periodístico
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El pasado 1 de febrero, vecinas y vecinos de la UPZ Bosa Occidental se encontraron para dialogar sobre el cuidado del agua, la ruta que sigue hasta nuestros hogares y la importancia de proteger los cuerpos hídricos del territorio.
Por:
Equipo La Maravillosa.
1 febrero
2026
Bogotá, Colombia.
El domingo 1 de febrero, la localidad séptima de Bosa vivió una jornada de encuentro comunitario en la UPZ Bosa Occidental, específicamente en los conjuntos Kasay de los Venados 1 y Vizcaya 2, donde vecinas y vecinos se reunieron para dialogar y reflexionar sobre el cuidado del agua, los cuerpos hídricos del territorio, la ruta que sigue el recurso hídrico hasta llegar a los hogares y las acciones necesarias para protegerlo.
Este espacio fue posible gracias a la gestión de Ester Paspur, administradora y lideresa social enfocada en la propiedad horizontal, quien impulsó el encuentro como una apuesta por fortalecer la conciencia ambiental desde lo comunitario. La jornada permitió comprender que el agua no es solo un servicio que llega por una tubería, sino un bien común que conecta ecosistemas, territorios y formas de vida. Allí se habló del agua no solo como un servicio esencial, sino como un bien común que conecta territorios, ecosistemas y formas de vida. En una localidad como Bosa, atravesada por humedales, canales y quebradas, pensar el agua es también pensar el territorio y el futuro.
Durante la jornada, Julieth Ríos, gestora de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), explicó de manera clara cómo se abastece la ciudad de Bogotá. Señaló que el sistema Chingaza suministra cerca del 70 % del agua, Tibitoc aporta aproximadamente el 25 %, y que el Sumapaz y los Cerros Orientales representan alrededor del 5 % restante. Esta información permitió comprender la alta dependencia de la ciudad de ecosistemas estratégicos y reforzó la importancia de adoptar prácticas responsables para garantizar la continuidad natural del agua.
"Visualiza una cápsula para conocer más de de esta jornada”
La conversación despertó preguntas, inquietudes y reflexiones entre las y los asistentes, quienes manifestaron su compromiso por mejorar sus prácticas cotidianas, resolver dudas frente al uso adecuado del recurso y asumir un rol más activo en su cuidado. Además, se socializó la oferta pedagógica de la EAAB, que incluye viajes guiados a nacimientos de agua, humedales, páramos y quebradas, una invitación a conocer de cerca los territorios que hacen posible que el agua llegue a la ciudad y a fortalecer el vínculo entre ciudadanía y naturaleza.
El encuentro también dejó recomendaciones claras para el día a día: cerrar la llave conscientemente, reparar fugas, reutilizar el agua cuando sea posible, evitar arrojar residuos a los sistemas de alcantarillado, proteger los cuerpos de agua cercanos y promover conversaciones ambientales dentro de la comunidad. Acciones pequeñas que, sumadas, generan grandes cambios.
Desde La Maravillosa Bosa, destacamos estos espacios donde la vida comunitaria se convierte en escuela y el cuidado del agua se construye desde el diálogo y la corresponsabilidad. Cuando las vecinas y los vecinos se informan, se comprometen y se reconocen como parte del territorio, el agua deja de ser invisible y se convierte en un motivo para cuidar la vida.
Porque cuidar el agua es cuidar el presente y el futuro. Y en Bosa, la conciencia ambiental también fluye en comunidad. 💧🌱