Bosa es maravillosa
por sus liderazgos juveniles que hacen de la comunicación un camino para la reconciliación
por sus liderazgos juveniles que hacen de la comunicación un camino para la reconciliación
Participación
5 minutos
El compromiso de Daniel Guevara lo llevó a representar al Colegio Fe y Alegría San Ignacio, a Nacho Estéreo y a la localidad de Bosa en la Claveriada 2026, el encuentro nacional de la Red Ignaciana de Juventudes de la Compañía de Jesús, realizado en Medellín entre el 23 y el 29 de junio.
Por:
Equipo la Maravillosa
30 junio
2026
Bosa
Bogotá Colombia.
En el barrio Bosa Santa Fe, las historias de liderazgo no siempre comienzan con grandes discursos. Algunas nacen en un salón de clases, detrás de un micrófono o durante una conversación entre jóvenes que buscan entender mejor su territorio. Así comenzó el camino de Daniel Guevara, un joven que encontró en la comunicación una manera de servir a su comunidad.
Egresado del Colegio Fe y Alegría San Ignacio y actual coordinador de Nacho Estéreo, la emisora escolar de la institución, Daniel hace parte de una generación que ha entendido que comunicar también significa escuchar, construir memoria y fortalecer el tejido social. Desde allí acompaña la formación de nuevos estudiantes para que descubran que sus voces pueden convertirse en herramientas de transformación para Bosa.
En La Maravillosa hemos seguido de cerca el crecimiento de este proceso de comunicación escolar. Durante años, Nacho Estéreo ha permitido que niñas, niños y jóvenes narren las historias de su comunidad, dialoguen sobre las problemáticas de la localidad y fortalezcan su liderazgo desde la participación. Daniel es, quizá, uno de los mejores ejemplos de cómo un proceso educativo puede trascender las aulas y convertirse en un compromiso permanente con el territorio.
"Ser líder en Bosa significa ser un joven que cree firmemente en la transformación de este país, apostándole día a día a la reconciliación y a la justicia social. Incluso cuando los días se tornan grises, seguimos resistiendo y construyendo desde el territorio", afirma Daniel.
Ese compromiso lo llevó a representar al Colegio Fe y Alegría San Ignacio, a Nacho Estéreo y a la localidad de Bosa en la Claveriada 2026, el encuentro nacional de la Red Ignaciana de Juventudes de la Compañía de Jesús, realizado en Medellín entre el 23 y el 29 de junio. Durante una semana, cerca de 500 jóvenes provenientes de distintas regiones de Colombia compartieron un itinerario de espiritualidad ignaciana, servicio, discernimiento y encuentro bajo el lema "Peregrinos de la reconciliación y la esperanza".
Más que un encuentro juvenil, la Claveriada es una experiencia que busca acompañar jóvenes capaces de leer la realidad de sus territorios, fortalecer su vocación de servicio y asumir un compromiso con la reconciliación, inspirados en la vida de san Pedro Claver y en la misión de la Compañía de Jesús de caminar junto a quienes más lo necesitan.
Para Daniel, llegar a Medellín significó comprender que el liderazgo construido en Bosa hace parte de un movimiento mucho más amplio.
"Fue un honor, pero también una gran responsabilidad, porque llevé la voz de muchos jóvenes y procesos tanto del colegio como de la localidad de Bosa. Sentía que no iba solamente como Daniel, sino representando una comunidad que todos los días trabaja por transformar su realidad".
Dentro de la Claveriada, Daniel hizo parte de la experiencia Mar Adentro: Encarnación, un itinerario que invitó a los jóvenes a comprender que la espiritualidad no se vive al margen de la realidad, sino haciéndose presente en ella. La encarnación, entendida desde la espiritualidad ignaciana, es la decisión de caminar junto a las personas, conocer sus historias y dejarse interpelar por ellas para responder con acciones concretas.
Para Daniel, esa experiencia tuvo un profundo eco en la manera como entiende su propio liderazgo.
Producción articulación Comunicaciones RJI, Fe y Alegía Colombia y La MaravillosaMedio.
"La Encarnación me confirmó que servir no consiste solamente en ayudar, sino en hacerse presente en la vida de los demás. Eso es lo que intento vivir cada día desde la emisora y desde los procesos juveniles: escuchar, acompañar y caminar con otros jóvenes para que descubran que pueden transformar su realidad."
Ese aprendizaje también transformó su comprensión sobre la reconciliación.
"Conocimos personas que han vivido de cerca las consecuencias del conflicto y, aun así, siguen creyendo en el diálogo, en el encuentro y en la esperanza. Eso me hizo entender que la reconciliación no es una idea; es una decisión que se construye todos los días, en nuestras comunidades y en la manera como nos relacionamos con los demás."
Al regresar a Bosa, Daniel no volvió únicamente con el recuerdo de una experiencia espiritual. Regresó con la convicción de fortalecer los procesos que ya acompaña desde Nacho Estéreo y de seguir formando jóvenes que encuentren en la comunicación una manera de comprometerse con su comunidad.
"Quiero que más jóvenes comprendan por qué Colombia necesita reconciliarse. Si empezamos por escuchar nuestras historias, reconocer nuestras diferencias y trabajar juntos por el barrio, estaremos construyendo esa reconciliación de la que tanto hablamos."
La Claveriada también renovó su fe.
"Encontré una esperanza real. Comprendí que Dios sigue actuando a través de quienes deciden ponerse al servicio de los demás. Nosotros podemos ser esas semillas de cambio en los lugares donde vivimos."
Registro fotográfico articualciòn RJI, Fe y Alegría Colombia y La MaravillosaMedio.
El regreso de Daniel a Bosa no marcó el final de una experiencia, sino el comienzo de una nueva misión. Cada encuentro con los jóvenes de Nacho Estéreo, cada taller, cada entrevista y cada historia que se construya desde la emisora llevará consigo una de las mayores enseñanzas que le dejó la Claveriada: la Encarnación no es un concepto, es una manera de habitar el territorio. Es escuchar antes de hablar, caminar junto a otros antes que señalar el camino y reconocer que el verdadero liderazgo nace cuando se pone la vida al servicio de la comunidad.
Su participación en la Claveriada 2026 también fue posible gracias al compromiso de la Red Ignaciana de Juventudes (RJI), que continúa apostándole a que jóvenes de localidades como Bosa y Soacha puedan acceder a experiencias de formación, espiritualidad y liderazgo que, de otra manera, serían difíciles de alcanzar. Ese respaldo no solo permitió que Daniel llegara a Medellín; hizo posible que el aprendizaje vivido allí regresara al territorio para multiplicarse en nuevas iniciativas, procesos y liderazgos juveniles.
Desde ahora, cada proyecto que Daniel impulse estará atravesado por ese aprendizaje: hacer presente la esperanza allí donde parece ausente, construir comunidad desde la escucha y comprender que toda acción comunicativa puede ser una oportunidad para reconciliar. Porque la Encarnación también ocurre cuando un micrófono abre espacio para las voces del barrio, cuando una historia fortalece la memoria colectiva o cuando un joven descubre que su palabra tiene el poder de transformar la realidad.
En tiempos donde gran parte de los medios privilegian el miedo, la confrontación y la desesperanza, experiencias como Nacho Estéreo recuerdan el papel indispensable de la comunicación alternativa y popular. Una comunicación que no busca únicamente informar, sino tejer relaciones, fortalecer la participación, recuperar las voces de quienes históricamente han permanecido al margen y demostrar que las comunidades también tienen el derecho —y la capacidad— de narrarse a sí mismas. Es desde esa apuesta donde nacen liderazgos como el de Daniel Guevara, pero también redes de jóvenes que, al encontrarse, descubren que no están solos y que transformar el territorio es una tarea compartida.
Porque Bosa es Maravillosa por sus liderazgos juveniles que convierten la comunicación en un acto de esperanza, fortalecen el tejido comunitario y demuestran que otra forma de contar —y de construir— el territorio siempre es posible.